Sistemas de cierre mediante cilindros y llaves brindan la máxima protección al cliente. La fabricación se realiza con materiales de poco desgaste.

Gracias al elevado número de componentes de bloqueo y fruto de la combinación entre sus diversas longitudes, se llegan a alcanzar unas elevadísimas cifras de diferentes códigos de cierre, asegurando que ninguno de los cilindros de una instalación podrá ser abierto por cualquier llave perteneciente a otra. Sistema de llave reversible de alta seguridad.

Todos los cilindros están provistos, de forma estándar, de protección contra el taladrado. Todos los componentes de bloqueo están fabricados con protección adicional contra la corrosión. Además, los núcleos o insertos del cilindro están protegidos mediante un vástago de acero, para hacer frente a intentos de extracción del núcleo.

La copiabilidad de las llaves es extremadamente complicada y costosa. La mecanización no se produce por perforación, sino mediante un procedimiento especial de fresado que oculta la codificación de la llave. Igualmente posee una elevada resistencia a la rotura.

Junto a la función habitual de la llave maestra, se pueden planificar multitud de cierres en base a llaves submaestras, llaves de grupo, zonas etc., creando complejas estructuras y manteniendo en todo momento el más alto grado de seguridad.

El Sistema ofrece la máxima protección. Con cada uno de los cilindros de serie o de una instalación de cierre, se suministra una tarjeta de propiedad y una tarjeta suplementaria para la comprobación de firmas y palabras clave. Así sólo se procederá a la fabricación de llaves o cilindros adicionales una vez verificada la autenticidad de los datos registrados.

Su concepto modular permite modificaciones y ampliaciones de forma sencilla y rápida.

El núcleo central (inserto) puede intercambiarse con distintos formatos de cilindros de puerta, candados, interruptores, muebles, etc.